Siracusa es una de las páginas más antiguas y fascinantes de la historia mediterránea. Y su corazón palpitante es Ortigia, una isla dentro de la ciudad, un pañuelo de tierra bañado por el mar Jónico donde cada piedra respira dos mil años de historia, desde los griegos hasta los normandos y los esplendores barrocos.
Pasear por Ortigia significa perderse entre callejones silenciosos que desembocan de repente en el mar, admirar la majestad de la Piazza Duomo y dejarse encantar por la leyenda de la Fuente Aretusa, donde crecen frondosos papiros. Vivir en un palacio histórico reformado o en un apartamento con vistas al puerto en Siracusa significa habitar la historia, rodeados de una vivacidad cultural y gastronómica sin igual.
Mañana nos desplazaremos hacia el interior para descubrir pueblos suspendidos en el tiempo. ¡Hasta pronto!
Aggiungi commento
Commenti